¿EN QUE ESTAMOS PENSANDO? ¡En que la vida es muy corta y ésta, pasa volando! Cuando despertamos a esa realidad tan lógica y veraz, nos damos cuenta cuan rápido nos hemos hecho viejos: Nuestros hijos, nos dan nietos y los nietos tienen hijos, mientras el cordel sigue aflojando. Voy palpando la tercera generación; la de mis biznietos y aún, así quiero vivir más; pero me detengo para preguntar: ¿Para qué queremos más vida que la que ya hemos disfrutado, y si quizás no supimos aprovecharla a tiempo, entonces qué?… -hagamos una pausa para meditarlo-
El tiempo sigue su camino y las fuerzas van decayendo, así como el ánimo también aflojará; entonces que!… ¡pues nada!… Pero de una cosa si estaremos completamente seguros; que aunque hayamos vivido la vida entre luchas, lamentos y con un poco de holgura, naturalmente; es lo que de veras importa, porque lo hemos disfrutado con el corazón, y ellos, nuestra familia, también tuvieron sus dulces y espontaneas vivencias llenas de felicidad, y aún algo más; arropados por los viejos y nuevos amigos, los que nunca faltan.
De mi parte, puedo contar que tengo seis maravillosos hijos, once nietos y nietas, más cuatro biznietos, quienes me han hecho sentir viejo; pero, con la dicha de amarlos y ser amado por ellos; compartiendo en mi segunda oportunidad en la tierra, con una maravillosa mujer, la que me ha acompañado por más de treinta y ocho años. De tal manera que, ahora, podemos decir con absoluta certeza y seguridad; ¡¡¡para qué queremos más!!!… ¡Pero bueno, es un decir entre los seres humanos. ¡¡¡Y esto es un apunte muy alto que solo pertenece a la bondad del Creador y sustentador de la vida!!!
En conclusión: la vida es hermosa, cuando la hemos sabido vivir, y si la hemos vivido mal, ya el tiempo cobrará su mal uso y desempeño. Una razón para justificarla sería; haberla vivido consciente y respetuosamente ante unos y otros, para que así, el tiempo ¡NO! nos traiga malos recuerdos; ni nuestras cosechas produzcan malos frutos y es más, cuando nuestro tiempo de permanencia termine en la tierra y cerremos los ojos para siempre, allí; antes de ese momento, podamos tener la satisfacción del deber cumplido, a la par de escuchar el llamado que el Creador nos hará aquel dichoso día cuando diga: ¡¡¡Subid acá!!!… Recuerda… que a ÉL… le tenemos que entregar cuentas sobre cómo vivimos, y como educamos a nuestros hijos, nietos y resto de familia; si es que hemos llegado a ese punto de nuestro existir. ¡¡¡Demos gracias al Dios del universo por habernos permitido vivir y disfrutar cada paso de nuestra vida, sin más contemplaciones que las ya vividas, y las que nos pueda faltar aún, y hasta el final de los días.
Ahora, haciendo un recorderis para tener en cuenta que todos la vivimos de diferentes maneras; unos, sujetos a la ley, otros, saltando las normas que nos hubiesen hecho felices, todo, por no haber experimentado sujeción en todo lo que concierne a la ley: el respeto, la moral y el reconocimiento de un Salvador, quien nos trajo la buena enseñanza. Es por esto que surge una pregunta para ti amigo y amiga, ¿Cómo has vivido tu vida hasta el día de hoy? Analízate y recuerda: el tiempo pasa, y las oportunidades dejan de ser oportunidades y se convierten en malos ejemplos para el recuerdo: Tristeza, llanto y lamento, todo, en virtud por no haberlo hecho mejor. ¡Entonces que!… ¿Nos quedaremos postrados antes de finalizar nuestra vida? ¡Meditarlo, ahora que hay tiempo… sería lo mejor!
Reflexión: !Nuestro paso por la vida y hacía una eternidad feliz, depende del cómo hayamos llevado y disfrutado los tiempos y momentos de nuestra vida, la que nos ha sido otorgada como bendición de existencia; así también, de cómo nos hayamos comportado con relación a los demás, y sobre todo, con aquel, quien fuera y es, el dador de la vida. ¡¡¡Dios juzgará a vivos y muertos aquel día, cuando seamos llamados ante su gloriosa presencia para juicio!!!
Con mucho amor para todos mis lectores.

La virtud del cristiano no es solamente ser su seguidor, es también ser su «cómplice» dicho en el mejor sentido de la palabra. Es mirar tal y como él, nos mira; es preocuparnos por los demás antes que por nosotros mismos, -Cristo lo hizo- seguir la fe y la cordura tiene eficacia; pero hay momentos en los cuales nos complace lo que nos rodea y pertenece a este mundo en el cual vivimos. Hay que dominar y vencer nuestras emociones carnales, antes que nos hagan caer y derroten. Apartarlas de nuestra mirada siguiendo la verdad espiritual, y dando más credulidad a esa parte que nos lleva a una vida eterna con Cristo en los cielos, el santo hijo de Dios. Su Palabra: es la promesa más elocuente que no da vitalidad para continuar la marcha hacía la eternidad con el SALVADOR. Todo aquel que le crea, y le sigue… llegará hasta el final. Recordemos sus Palabras, ellas está el el libro más leído por todos, y obedezcamos con el corazón, leyendo la Santa Biblia.