Mujer, perfecta combinación del amor; junto a tu hermosura sobrepasas los límites de la creación; la sensibilidad de tu cuerpo junto a tus finas formas bordean el encanto, la mística y la pasión.
La suavidad de tu piel y la dulzura de tus labios en forma de corazón, son el tropiezo inquieto del hombre que insinuante busca endulzar contigo su cuerpo, alma y pasión.
El Creador en su sabiduría, cada miembro de tu cuerpo formó con la sabia de su gran amor: «Suprema sabiduría de DIOS»
Cada uno de tus huesos fueron colocados con suma y delicada precisión; junto a tus delicada piel, cual implantada sobre tu cuerpo evidencia su perfecto amor; todo, para hacerte dulce, delicada y sensitiva para el hombre de hoy.
Eres un monumento a la visión; la esencia misma con aroma que envuelve la razón. Eres el perfecto altar de mi devoción, quien con tus caprichos y virtudes placenteras, eres la fuerza que envuelve hoy a todos los hombres que suspiran por tu amor.
Oh sexo débil, te llaman así por la suave dulzura de tu cuerpo y de tu piel, mientras quien te observa delicadamente cae de rodillas ante tu belleza y dulzura de ser mujer.
Jairo J. Márquez Navarro