¡OH SEXO DEBIL!

      Mujer, perfecta combinación del amor; junto a tu hermosura sobrepasas los límites de la creación; la sensibilidad de tu cuerpo junto a tus finas formas bordean el encanto, la mística y la pasión.

     La suavidad de tu piel  y la dulzura de tus labios en forma de corazón, son el tropiezo inquieto del hombre que insinuante busca endulzar contigo su cuerpo, alma y pasión.  

El Creador en su sabiduría, cada miembro de tu cuerpo formó con la sabia de su gran amor:  «Suprema sabiduría de DIOS»
     Cada uno de tus huesos fueron colocados  con suma y delicada precisión;  junto a tus delicada piel, cual implantada sobre tu cuerpo evidencia su perfecto amor;  todo, para hacerte dulce, delicada y sensitiva para el hombre de hoy.
     Eres un monumento a la visión; la esencia misma con aroma que envuelve la razón. Eres el perfecto altar de mi devoción,  quien  con tus caprichos y virtudes placenteras, eres la fuerza que envuelve hoy a todos los hombres que suspiran por tu amor.

     Oh sexo débil, te llaman así por la suave dulzura de tu cuerpo y de tu piel,  mientras quien te observa delicadamente cae de rodillas ante tu belleza y dulzura de ser mujer.


                                                                                         

                                                                Jairo J. Márquez Navarro

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