MUJER… eres la perfecta combinación del amor,
Como diamante puro, de hermosa presencia, grato honor.
Sobrepasas oh sexo débil los limites de la creación,
La sensibilidad de tu cuerpo junto a sus delicadas finuras
Van llenando de encanto puro nuestra mística devoción,
Quienes apegados a tu tersa y suave piel de algodón,
Te conviertes en las noches frías en almohada con calor.
Mientras tus jugosos labios, delicada textura despiertan pasión
Y van llenando de candente fuego nuestro débil corazón,
Convertida así en candente llama de admiración
Despiertas el «ego» con justa razón.
El Creador, con eterna y gran sabiduría,
Cada miembro de tu cuerpo formó
Inyectándole grandes gotas de amor
Y… Con «Suprema sabiduría de Dios».
¡Mujer, eres el monumento mágico a la visión!
Eres la esencia misma que envuelve la razón,
Te has convertido en el perfecto altar de mi devoción
Dejando que tu «dulzura» invada nuestro corazón,
El mío, y de todos los «nacidos» que sufren por tu amor.
Jairo J. Márquez Navarro